Viajes

La estaca clavada

Como cada noche, se asoma a contemplar el maravilloso espectáculo que ofrece el firmamento, mientras tanto un can ladra en la lejanía, quién sabe sí ofuscado por causa de la ausencia de la luna menguante que parece se retrasa. Desde la carretera más próxima llega lejano el rugido del acelerado corazón de una conductora que llega tarde a casa después de una cita furtiva. Siente fija en su nuca la mirada impertinente de una farola amarillenta y solitaria. Los abetos se hacen los dormidos a esta hora. ¿Para qué balancear sus gruesas ramas sí nadie los mira? Un estudiante que prepara oposiciones pone un nuevo ritmo en la calle golpeando los pedales de una bicicleta. Con origen desconocido, sobre su cabeza, pasa volando el suspiro de una dama pensativa. Y en el instante exacto de desmayarse en la oscuridad de la nada la postrera ventana. Él, presiona el disparador que abre el obturador de…

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